La mejor yo

No sé muy bien porque decidí crear un blog, ni porqué lo llamé así.
No solo escribo poesía, he escrito algunos relatos a lo largo de mi vida. Algunos mejores y algunos peores. Siempre hay un mejor, y un peor, y parece que todo lo que está en el medio no sirve para nada.
Este hecho se empieza a ver desde niños, en el colegio destacan los más listos, los más gamberros, los más guapos... Después de eso llegamos al instituto, donde la mierda es aún mayor. Puedes ser el/la más popular, el/la más sexy, el/la más fácil, el/la más pringad@, y un gran etcétera. De ahí en adelante todo es igual. O eres el mejor/peor en algo o no eres nadie. Puedes ser el/la mejor saxofonista, o el/la peor ligando... lo importante es encontrar algo que te defina y te de a conocer al mundo.
A mí no se me da nada especialmente bien. No soy deportista, ni músico, ni artista. No destaco por lo que hago porque no hago nada de forma destacable. Yo dibujo, pinto, canto, bailo, escribo, compongo, diseño y estudio, y en nada de eso soy la mejor ni la peor.
No soy la mejor en lo que hago, pero soy la mejor torpe, loca, obsesiva, impulsiva y bipolar persona que hay. Soy la encarnación del caos y la contradicción, y eso es lo que me hace alguien.  Soy por lo que soy, la mejor yo que existe.

Y qué importa porqué lo haga, o los motivos que me llevaron a ser así. No me importa que haya gente a la que no le guste como soy, no voy a cambiar por ello.

Tengo millones de complejos, físicos y emocionales. Me siento pequeña cuanto más grande veo mi sombra y dudo hasta de que sea mía. Jamás creeré nada de lo que otro pueda decir sobre mi, porque su verdad es suya, y de aceptarla, estaría dejando de hacer lo que mejor se me da, ser yo.